L a V de 9:00 a 19:00 | At clientes:  936 818 749

Randy Dexter es un excombatiente natural de Estados Unidos que sufría el el síndrome de estrés postraumático tras su experiencia bélica en Irak como enfermero militar. Tal y como apuntan en la web, esta enfermedad está muy extendida entre los veteranos de guerra la cual deja a las personas hundidas en su propio infierno contemplando a veces sólo una salida: el suicidio. 

Sin embargo, el ser humano necesita amor y más aún si vivenciamos situaciones tan dramáticas como la de Dexter. Pero lo ha superado, ha vuelto a ser feliz y acaba de graduarse en la universidad, todo gracias a Capitán. Este “perro de asistencia de K9s For Warrios” le ha devuelto la vida. Dexter lo sabe y así se lo agradece:

Querido Capitán:

Sé exactamente el momento en el que todo cambio. Cuando algo dentro de mí se rompió. 5 de abril 2005. Estaba destinado en Irak como enfermero militar cuando nuestra unidad fue alcanzada por ese artefacto explosivo.

Nada podría haberme preparado para lo que tuve que ver ese día. Como tampoco estaba preparado para retomar mi vida de vuelta a casa.

No sabía lo que era el PTSD, ni siquiera sabía que yo lo sufría. Estaba preso en mi propia casa. Incapaz de dormir sin pesadillas. Tomaba 14 pastillas diferentes cada día, pero sólo servían para empeorar las cosas, no para mejorarlas.

Lo peor era que constantemente estaba pensando en acabar con mi vida.

Y entonces. Te conocí.

Gracias a ti ya no estoy preso en mi propia casa. 

Igual que mis compañeros del ejército eran mis ojos y mis oídos en Irak, ahora tú eres mis ojos y mis oídos aquí en EEUU. Permites que use tus hombros y tus caderas como un apoyo cuando mi cuerpo, fatigado por las guerras del pasado, está demasiado cansado para levantarse. Duermes en mi cama cada noche, asegurándote que también estoy a salvo en mis sueños.

Tú has salvado mi matrimonio y has enriquecido de veras las vidas de mis hijos.

Y lo mejor de todo es que ni recuerdo cuándo fue la última vez que pensé en el suicidio.

Sé que tú también lo pasaste mal. Te encontraron abandonado. Estuviste en alguna protectora y te costó encontrar un hogar. No sé lo que habrás vivido antes de conocerme pero me gusta pensar que los dos somos veteranos, que hemos sobrevivido nuestras propias guerras.

Capitán, de verdad eres mi mejor amigo. Tu mantienes a salvo. Ahora tengo una vida increíble, gracias a ti. Me salvaste la vida, tío.

Has logrado que mi vida sea mucho mejor de lo que nunca pensé.

Gracias

(Traducción de Sr.Perro.com)